Bono (U2) : Cinco escenas, un tema: una historia, si bien real, improbable

 

06bonoEn un guión de cinco escenas con varios actores, la caída del Muro de Berlín y la celebración de su vigésimo aniversario inspiran una reflexión acerca de la naturaleza de la unidad y la obligación de las naciones más poderosas hacia las más pobres

ESCENA 1

EXT. PUERTA DE BRANDENBURGO

Berlín, noviembre de 2009 — noche

La cámara pasa por encima de una multitud de miles reunida en la Plaza Pariser. Una banda irlandesa toca su canción “One” en la ciudad donde fue escrita hace casi 20 años. El grupo está aquí para una transmisión de MTV que celebra el aniversario de la caída del muro. Una toma desde un helicóptero se desliza por la arquitectura de una de las ciudades más modernas: la Cancillería muy vanguardista, el domo de cristal en la parte más alta del Reichstag, La Puerta de Brandenburgo restaurada. En la puerta se proyectan imágenes de Berlín Oriental y Occidental. Las imágenes bailan al ritmo de la música convirtiendo este monumento a la paz en una pared de graffiti con el mismo motivo…

Nos acercamos a la banda y sentimos la emoción del instante. No es nada nuevo. Pensaríamos que El cantante se emociona igual con esto que cuando va al baño. (Verbigracia. ¿No está hablando de sí mismo en tercera persona? Si, lo hace.) En el escenario El Cantante se emociona en un modo que ya reconocemos y esperamos. En este caso se debe a que una canción escrita para evitar que su banda se desmoronara se ha convertido de alguna manera en una oda, nada sentimental, a la unidad; es una canción agridulce para una historia igual.

Aprovechando los logros de un guión, corte a…

ESCENA 2

INT. UNA VIEJA MANSIÓN, BERLÍN DEL ESTE

Octubre 1990 — media mañana

Pareciera ser una casa que se usaba para recibir a los dignatarios de la Unión Soviética que visitaban Berlín (porque lo es). La cámara panea hacia una cama no muy majestuosa en la que alguna vez durmió Leonid Brezhnev —suponemos que profundamente— cuando controlaba el segundo más grande arsenal nuclear del planeta. ¿El botón rojo estaba al lado del cenicero en la mesita de noche?

En la cama no está el fornido Brezhnev, sino un mucho más silvestre y poco justificable megalómano: una versión considerablemente más joven de El Cantante que vimos en la primera escena. Las armas en su mente son de devoción masiva, como la canción pop perfecta. El peligroso, pero sólo para sí mismo. De hecho, tiene una terrible resaca después de una noche de fiesta con sus compañeros del grupo que celebraban la reunificación de Alemania, una ocasión que encaja perfecto con su presunción y le da el pretexto perfecto para intoxicarse “por el bien de la historia”.

Llegó, junto con sus compañeros de banda, en el último vuelo al Berlín dividido y en lugar de salir a disfrutar de la atmósfera festiva de una ciudad que ponía a prueba su nueva libertad, se unieron a una multitud de caras abatidas, en abrigos grises, que marchaban de forma fúnebre al sonido de ninguna melodía. “Estos alemanes realmente saben armar una fiesta”, dijo muy bajito uno de los miembros del grupo.

Lo que ocurrió en realidad es que la banda se había ido al lado equivocado de la Plaza Potsdamer (y de la historia) y formaban parte de una marcha en contra de la caída del muro. Era como una mala broma irlandesa. Era el más negro de los humores: imaginaban los periódicos en su natal Irlanda mostrando fotos del grupo protestando en contra de que Mikhail Gorbachev se alejara de la Cortina de Hierro.

La cámara muestra los detalles de la habitación que pareciera una sinfonía en café gracias al sol invernal: alfombra café, muebles cafés, e incluso un improbable estéreo café junto al cual pasa El Cantante, en ropa interior, en su búsqueda desesperada por un vaso de agua. Siente la cabeza como un puro encendido que necesita empapar.

Se sorprende de encontrar a una familia alemana en el vestíbulo del chalet que ha rentado. Un Hombre mayor y su esposa, además de una mujer en sus treinta y los nietos. El Cantante se talla los ojos, incrédulo. Conciente de que está semidesnudo, esconde la mitad de su cuerpo.

—BONO (El Cantante) Ehm, ¿Les puedo ayudar en algo?

—HOMBRE MAYOR (su inglés con un marcado acento) Nein. ¿Puedo yo ayudarlo en algo? ¡Esta es mi casa!

—BONO Disculpe, debe haber algún malentendido. Esta no es su casa, es la mía.

—HOMBRE MAYOR ¿Usted trabaja aquí?

—BONO (semidesnudo) No, señor. Yo vivo aquí.

—HOMBRE MAYOR ¿quién es el amo de esta casa?

—BONO Nadie. O sea, yo tengo una banda. Bueno, digamos que soy yo. Yo soy el amo de la casa… Y necesito que se vayan ahora.

—HOMBRE MAYOR ¿Irnos? ¡El que se va es usted! Esta es mi casa y la casa de mi padre. Nunca más volveré a irme.

—BONO (entiende) Ah. (pausa) Entiendo. (pausa) Ok, le devuelvo su casa pero, ¿puede volver más tarde? Hay un grupo de rock que no querrá despertar y me parece que yo…

ESCENA 3

INT. ESTUDIOS HANSA, CERCA DEL MURO DE BERLÍN

Un mes más tarde

Escaneamos por dentro la grandiosa catedral de Hansa, un estudio de grabación que David Bowie, Iggy Pop y Nick Cave hicieron famoso. Antes era un salón de baile popular entre los Nazis. Los miembros de la banda irlandesa rezan juntos para exorcizar a los demonios (en serio). Pero son sus demonios personales los que están presentes hoy por hoy.

A punto de abandonar sus 20, los miembros del grupo chocan unos contra los egos adultos de los otros. Han descubierto que los hombres, cuando se vuelven amos de sus propios dominios pueden perder la naturaleza flexible que una banda necesita. Para estos músicos irlandeses, el amor necesario para sublimar el ego propio en un meta-ego del grupo está cada vez más reservado para sus familias.

Brian Eno, un productor, sólo bromea a medias cuando le dice a la banda que “las posesiones son una forma de convertir el dinero en problemas”. El grupo ha tenido una probadita del éxito y peor, un gusto por el gusto, veneno para el ejercicio del rock.

El espacio etéreo del que surgen las canciones se llenó con casas bonitas que necesitan arte nada bonito. Adam Clayton sueña con Jean –Michel Basquiat; Bono con Louis le Brocquy; Edge sueña con diseñar muebles; Larry mullen con no estar en Berlín.

Edge, el Presbiteriano Zen, ya no es un observador contenido. Tiene el corazón roto pues está en medio de una separación con su esposa y ve un destino similar para su banda. Intenta componer una sección de ocho acordes para una canción llamada “The fly”. Escribe dos, pero cuando él y El Cantante las unen, nace una nueva canción… y palabras nuevas con otra melodía salen de la boca de El Cantante. Las palabras se le salen.

Bono (medio cantando) We’re one, but we’re not the same… we get to carry each other…

Larry (encantador aunque poco flexible, detrás de su batería) Suena sentimental.

—BONO No tiene que ser así. Puedo dar a los versos el suficiente mal humor para dar un equilibrio. No se trata de un gran beso, sino de un movimiento de hombros de optimismo resignado. De verdad, es el polo opuesto al tipo de sinsentido que esperarías con un título como “One”.

—LARRY Entonces, ¿ya le pusiste “One”? ¿Crees que eso ayudará a que llegue al número uno de las listas?

—ADAM (con una ceja siempre levantada, opina que deben continuar pues parece ser lo único bueno que la banda ha hecho en un mes) ¿Que “One” no es una canción de Bob Marley?

—EDGE (inexpresivo) Esa es “One love”. Es otra cosa.

—ADAM No me importa, siempre y cuando te crea cuando la cantes.

—DANIEL LANOIS (otro productor) Y a mí no me importa siempre y cuando tenga letra. ¿De qué se trata?

—BONO No lo sé todavía… Mmm, tener que vivir juntos en vez de querer vivir juntos. Podría significar muchas cosas para mucha gente

—BRIAN ENO Por piedad, que no sea una canción de amor o me vomito.

—BONO Es una canción acerca del amor, pero no de amor.

ESCENA 4

EXT. HEILIGENDAMM, ALEMANIA

Junio 2007 — día

Una toma aérea de un gran hotel en el Mar Báltico… y la operación de seguridad alrededor del hotel: tanques que pasan encima de los arbustos, etcétera. Los líderes de las ocho economías más grandes del mundo pasean por el patio cual si fueran estudiantes en una universidad.

La cámara enfoca a George W. Bush, a Vladimir Putin, Tony Blair y Nicolás Sarkozy. Luego entra por la ventana a un salón de la planta baja. Ahí, Angela Merkel, canciller de Alemania se reúne con un pequeño grupo de activistas para discutir si Alemania cumplirá con el compromiso del Grupo de los 8, hecho hace ya dos años, de asignar más recursos para ayudar a los mil millones de personas que viven con menos de un dólar por día. El ambiente está tenso. Los activistas no consiguen lo que quieren. Los líderes tampoco, es decir, no logran que los activistas los dejen en paz. Entre los activistas están el cantante senegalés Youssou N’Dour, Bono y otro rockero irlandés demandante, Bob Geldof, junto con su equipo político One. La organización toma el nombre de la canción, y de las protestas del compositor que sentía que si la historia tarde o temprano se auto repite como una farsa, entonces la siguiente vez la ironía sonará muy seria, casi de forma molesta.

—BOB (cuyo humor e intelecto son la excusa para los improperios que condimentan incluso la más formal de las reuniones) Canciller, lo que ha hecho Alemania es digno de admiración. Durante los últimos 20 años han gastado cerca del 4% de su P.I.B. en la reunificación, y aun así están dispuestos asignar 0.7 % de su P.I.B. al desarrollo económico mundial. Gente que usted nunca conocerá ni llegará a ver siquiera, deberá su vida a esta decisión… El presupuesto de 2008 lo respalda, pero el resto del mundo tendrá que ver 2009 para saber si están hablando en serio.

—BONO (interrumpe) La trayectoria lo es todo. Si el 2009 es como el 2008, Alemania le enseñará al resto del G-8 que tienen que poner el dinero sobre la mesa, no quedarse en las palabras.

—MERKEL (quien ha asistido a estos encuentros antes y los disfruta, pero hoy parece perder la paciencia con cualquiera que quiera arruinar su festival del G-8) No estoy preparada para asignar el presupuesto más allá de 2008. Claro que haremos todo lo que podamos.

—BONO (nada encantador) Permítame decir, Señora Canciller, que, al igual que Bob, estoy intoxicado con la nueva Alemania. Cincuenta mil personas se presentaron hoy para solidarizarse con los pobres de todo el mundo. Usted misma está tan comprometida… el gobierno, la coalición. Y por supuesto que creemos todo lo que nos dice, pero si los demás no cumplen… bueno, usted sabe que nada genera cínicos con mayor rapidez que cuando los líderes aceptan aplausos por promesas que después no cumplen. Una cosa es no cumplir un compromiso con uno mismo, o con el propio electorado; pero faltar a una promesa a la gente más vulnerable del planeta es soez.

—MERKEL (con voz pausada y tranquila) Mi padre me enseñó una lección muy importante cuando yo era una niña en la Alemania Oriental. Me dijo, “Siempre sé más de lo que aparentas y nunca aparentes ser más de lo que eres”.

La cámara hace un Close Up a los ojos de El Cantante. El negro ha devorado el azul. Es un peso mosca en el ring junto a Muhammad Ali. Esta no se la esperaba. Ella acaba de resumir la vida entera de El Cantante en el reverso de su proverbio personal.

Afortunadamente, corte a…

ESCENA 5

INT. UN RESTAURANTE DE BERLÍN

Noviembre 2009 — noche

Veinte años después de haberse tropezado con el desfile equivocado (aunque aquella no fue la última vez), El Cantante está de regreso en Berlín para ese concierto en la Puerta de Brandenburgo. Después del show cena con Wim Wenders, el director de cine alemán, y con su esposa, la fotógrafa Donata Wenders. Intercambian opiniones acerca de una Alemania que ya sin muro sigue estando dividida económica e ideológicamente, y del papel que debe jugar en el mundo. La unificación no los ha convertido en un mismo pueblo.

Bono se entusiasma porque Merkel, que sin prometer de más, ha dado de más para ayudar, y que ha hablado fuertemente de cómo la recesión mundial no debería ser una excusa para que el Occidente deje de dar ayuda humanitaria y de hacer inversiones que pueden ayudar a sacar a tanta gente de la pobreza extrema.

—BONO Puede que ella resulte ser la que cambia todo el juego. Tal vez se deba a que creció en Alemania del Este. Es una combinación tan poco usual de ciencia y moral de la vieja guardia. Me parece que su padre era pastor. Ella usa un lenguaje preciso, poco emocional, pero siempre resulta en un profundo sentido de justicia y empatía. Me porté como un patán…

—WIM Ese es tu trabajo. Ella sabía eso, y sabía también que mientras más cerca esté Alemania del resto de Europa y del mundo, nuestras diferencias internas importan menos… Como sea, antes de que se cayera el muro y antes de que internet fuera omnipresente, eran las películas y la música, fue la generación MTV la que lo dejó pasar por alto. La política nunca puede separarse de la cultura. Gran parte de lo que las canciones, las películas, los poemas y los libros hacen es crear una memoria y preservarla. Lo que pasa y lo que podría pasar si somos honestos acerca de nosotros mismos.

—BONO Me parece que la honestidad es lo más difícil para un artista.

—WIM Y para un político.

—DONATA (cansada, pero con esperanza) Para todos nosotros. Pero, sea lo que sea que divida, al menos ahora podemos ver lo que hay del otro lado del muro, detrás de la cortina.

(Bono, el vocalista del grupo U2 y cofundador del grupo de apoyo ONE y de (Product)RED, es columnista colaborador para “The Times”.)

Traducción: Mariana Roca

Fuente: BONO -  http://www.eluniversal.com.mx

Post to Twitter Envia esta pagina a tu Twitter O agregala a tu Red Social

  Post to Yahoo Buzz .  Post to Digg .  Post to Facebook .  Post to MySpace .

Tu opinión es muy importante

Participa en nuestra comunidad y agrega tu comentario sobre este articulo.

Escribe tu comentario

Buscador
Copyright © 2010 El Top Musical .Com. All rights reserved.
Real Time Web Analytics

Twitter links powered by Tweet This v1.5.2, a WordPress plugin for Twitter.